19 abril 2007

LA IMPORTANCIA DE LAS PALABRAS


ARTICULO DE OPINIÓN EXTRAIDO DE www.psicosocialart.es

Leandro Manuel Díaz Caneja
Técnico de Apoyo a la Inserción Laboral del CRLGetafe
Marzo 2007

Recientemente se ha aprobado la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia (LEPA), mucho se está hablando sobre su repercusión en la sociedad actual.
Se dice que es el Cuarto Pilar de la Economía del Bienestar, aunque para que esto ocurra falta aún que se desarrollen los Sistemas de Autonomía y Atención a la Dependencia, que se establezcan las responsabilidades de cada una de las Administraciones (Estatal, Autonómica y Local), que se doten de partidas presupuestarias cada una de las iniciativas planteadas, etc. En fin, queda bastante camino por recorrer para que la Ley sea efectiva.
Ese camino legal y administrativo compete a los gestores y políticos pero el recorrido que debe llevar la Ley para que sea útil y cercana a las personas nos compete a todos y todas las que trabajamos en el área de Servicios Sociales.
El camino será largo pero comencemos por las palabras que utilizamos. Porque es muy importante el lenguaje que utilizamos y no empezamos bien cuando el nombre por el que se está dando a conocer la norma a la gente es la de “Ley de Dependencia”.
Según el diccionario Depender significa «Estar o quedar al arbitrio de una voluntad» o «Vivir de la protección de alguien, o estar atenido a un solo recurso» y Dependencia viene a expresar la «Situación de una persona que no puede valerse por sí mismo».
A parte de significado académico, las palabras poseen una carga filosófica importante, impregnada de valores y estilos, que determinará el tipo de intermediación que las personas esperan recibir.
Si hablamos de Ley de Dependencia impulsamos el enfoque asistencialista y de beneficencia que nos lleva a arcaicos modelos de intervención social.
En aras de fomentar el desarrollo personal hasta el máximo personal propondría utilizar como denominación de esta norma la de “Ley de Autonomía Personal” y cargar su aplicación de valores como la independencia, la autonomía, a la igualdad de oportunidades y vindicar el derecho a la diferencia.
Cambiemos el “soy discapacitado” por el “soy diferente”.

Os animamos a que visiteis la web en la que se recogen articulos muy interesantes sobre la salud mental.

No hay comentarios.: